Ahora que leo tu breve pero contundente imagen acerca del apego que has desarrollado por tu blog, me viene a la mente el concepto que escribió un conocido en su bitácora cibernética, se refiere a lo siguiente:
¿Qué es un blog?
Es un medio excelente para perder miserablemente el tiempo. En teoría sirve para compartir nuestras ideas con quien quiera leerlo, pero para ello han de darse dos supuestos difíciles: 1) que tengamos ideas que poner en el blog; y 2) que haya alguien efectivamente que quiera leerlas, cosa más complicada de lo que parece en un principio. Pese a su probada ineficacia, puede ser altamente adictivo. Comprobamos demasiadas veces cuanta gente ha entrado en nuestra página. Sentimos desmesurado amor por quien lo hace. Apreciamos más a nuestros lectores que a nuestros amigos; no sólo eso: mandamos a freír espárragos a nuestros amigos en cuanto empezamos a sospechar que no nos leen. Desarrollamos una cochinísima envidia por los que escriben mejor que nosotros o por los que tienen más lectores o más comentarios. Concebimos posts «mentales» mientras conducimos, en el autobús o incluso en la ducha. Nuestra vida gira en torno a nuestra página digital que no vale ni el papel en el que no está escrita.
¿Qué tal? Me gustó. También tu blog me ha gustado, espero leerte seguido. Cuídate mucho paisano.
U_U si que es triste…..
Si de algo sirve, no eres el único !!
Yo estoy peor, no tengo blog xD
Saludos!!
Puuum!!
Ahora que leo tu breve pero contundente imagen acerca del apego que has desarrollado por tu blog, me viene a la mente el concepto que escribió un conocido en su bitácora cibernética, se refiere a lo siguiente:
¿Qué es un blog?
Es un medio excelente para perder miserablemente el tiempo. En teoría sirve para compartir nuestras ideas con quien quiera leerlo, pero para ello han de darse dos supuestos difíciles: 1) que tengamos ideas que poner en el blog; y 2) que haya alguien efectivamente que quiera leerlas, cosa más complicada de lo que parece en un principio. Pese a su probada ineficacia, puede ser altamente adictivo. Comprobamos demasiadas veces cuanta gente ha entrado en nuestra página. Sentimos desmesurado amor por quien lo hace. Apreciamos más a nuestros lectores que a nuestros amigos; no sólo eso: mandamos a freír espárragos a nuestros amigos en cuanto empezamos a sospechar que no nos leen. Desarrollamos una cochinísima envidia por los que escriben mejor que nosotros o por los que tienen más lectores o más comentarios. Concebimos posts «mentales» mientras conducimos, en el autobús o incluso en la ducha. Nuestra vida gira en torno a nuestra página digital que no vale ni el papel en el que no está escrita.
¿Qué tal? Me gustó. También tu blog me ha gustado, espero leerte seguido. Cuídate mucho paisano.
Es curioso que el Monitor despliege una imagen si estar el cable de señal conectado…
yo creo que el monitor esta poseido por que no le hablamos con carlos trejo pa que nos haga el paro.